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La defensa del derecho a la vivienda

Por qué se tiene que continuar defendiendo el derecho a la vivienda y como lo hacemos en Quart Món

Desde el año 1998, más de 150 personas han participado en nuestro equipo como voluntarias y voluntarios. ¿Su objetivo? Acompañar a familias en la mejora de sus condiciones de vida.

Durante este tiempo hemos hecho todo tipo de actividades: una biblioteca de calle en el Poblenou, salidas y talleres de alfabetización en el Clot, grupos de refuerzo escolar en La Verneda y La Pau, un esplai en Torre Baró; estas son tan solo algunas de las que se nos ocurren. Hay algunas memorables como el grupo de fútbol o las colonias y otras tan sencillas como ir a tomar café con las familias. Así es como hemos conocido a más de 130 familias, lo que significa, unas 500 personas que viven en naves, caravanas, solares o locales. 

La trayectoria no ha sido sencilla, las familias pasan por numerosos retos, entre los cuales el hecho de ser expulsados sistemáticamente de diferentes espacios. Con esta movilidad, nosotros hemos ido flexibilizando nuestras actividades en función de nuestras circunstancias. Después de cada desalojo debemos esperar un tiempo para ver hacia dónde ha ido la familia afectada y qué condiciones tienen en su nuevo espacio. Muchas veces las familias necesitan más acompañamiento en este momento de vulnerabilidad, otras, se van lejos y nos cuesta más llegar hasta donde se encuentran. 

Recientemente, esta dificultad ha ido creciendo. Los últimos años hemos sido testigos de un aumento en el número de desalojos. Entre 2020 y 2023 se duplicaron las expulsiones de las familias que conocemos (esta cifra corresponde solo a las familias a las que atendemos y es muy pequeña en comparación con el número de desalojos que hay en toda la ciudad).

Año Familias desalojadas Personas desalojadas
2020 9 42
2021 10 39
2022 12 46
2023 21 84

Número de familias y personas desalojadas en los últimos años.

 

 

Tan solo en 2023, 21 familias con 42 menores fueron expulsadas del lugar donde vivían… y también del municipio. El hecho de que las familias se vayan, no erradica la problemática del sinhogarismo, sino que lo traslada a otros municipios y, además, dificulta el trabajo de las entidades que las acompañamos. Las técnicas y voluntarias tardamos en saber dónde se han ido y la familia requiere tiempo para adaptarse al nuevo espacio antes de volver a participar en cualquier tipo de actividad o itinerario de inserción.

En otros casos, las noticias son más alentadoras. Algunas de las familias a las que hemos acompañado (de media, un 26%) han conseguido una vivienda estable: sea con la ayuda del alquiler social, de políticas de regulación de vivienda o de la red familiar y su esfuerzo personal.

Una voluntaria visita a una familia que ha accedido a una vivienda estable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando tenemos estos casos de éxito, las familias pasan por un proceso de vinculación con entidades del barrio y, gradualmente, nosotras dejamos de acompañarlas. Aún así, la situación en la ciudad continúa siendo alarmante: según los datos del consorcio, hay unas 865 personas viviendo en locales y asentamientos en la ciudad.

Delante de esta realidad, el equipo de Quart Món, continua su trabajo de acompañamiento, ahora también intentando llegar a familias a las que todavía no conocemos. Este curso 2023-2024 hemos iniciado el contacto con personas de diversas procedencias, y con dificultades y problemáticas varias. Así también nos hemos encontrado con nuevos retos, desde la barrera idiomática hasta el desconocimiento de las costumbres de otras culturas, pero, al fin y al cabo, nuestros esfuerzos continúan dirigidos a favorecer la inclusión de todos los miembros de nuestra comunidad. 

Como siempre, apostamos por el acceso igualitario a los derechos básicos: educación, trabajo y, evidentemente vivienda. Estas son las herramientas imprescindibles para construir una sociedad que ofrece las mismas oportunidades a todos sus miembros.